El aumento global de la obesidad infantil también puede afectar el desempeño escolar.
Según expertos chilenos, la baja actividad
física suele asociarse al desinterés por aprender
cosas nuevas o un menor rendimiento en la escuela.
El aumento de la obesidad infantil no sólo
aumenta el riesgo de desencadenar de adultos patologías
como la hipertensión o la diabetes, sino que también
puede conspirar contra el rendimiento escolar.
En países como Chile, el 17% de los pequeños
a partir del primer año de educación básica
presenta sobrepeso.
Un estudio reciente en ”Obesity Research”
sobre una muestra de 11.000 niños estadounidenses en
edad preescolar y de primer grado reveló que aquellos
con sobrepeso rinden menos en pruebas de desempeño
escolar, aunque los investigadores piensan que el exceso de
peso puede ser un “marcador” de otras deficiencias
socioambientales y no la causa del déficit académico.
Pero las dudas subsisten.
En cualquier caso, dorregir la relación
con la balanza tiene múltiples beneficios. Para el
nutricionista chileno Jaime Gracia, una dieta equilibrada,
con un consumo regular de frutas y verduras, restricción
en bebidas gaseosas y actividad física, se asocia a
la disminución del riesgo de cáncer de esófago,
colon, mama, endometrio y riñón.
Asimismo, basta con una reducción moderada
de peso para lograr una disminución significativa en
los índices de glicemia, colesterol, triglicéridos
y presión arterial alta. De hecho, Gracia considera
que el aumento de accidentes vasculares y del infarto agudo
a miocardio es el último eslabón del desbalance
nutricional que genera sobrepeso.
Fuente: www.buenasalud.com