Arranca en Mallorca la campaña
Pierde peso, gana vida para impulsar el tratamiento multidisciplinar
de la obesidad.
Baleares sólo cuenta con una Unidad de
Obesidad en Son Dureta, que atiende sobre todo a pacientes
obesos mórbidos.
Sólo una de cada cinco personas obesas o con sobrepeso
acuden a especialistas en nutrición para demandar consejos
para mejorar su salud, mientras que el resto optan por seguir
las recomendaciones procedentes de las fórmulas dietas
milagro, según informó a Europa Press el responsable
de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética
del Hospital de Son Dureta, José Moreiro.
A partir de esta semana, este especialista junto
a más endocrinólogos comienzan a difundir, a
través de conferencias y sesiones clínicas,
en los centros sanitarios de Mallorca, los mensajes de la
campaña nacional de concienciación Pierde peso,
gana vida, con el objetivo de impulsar el conocimiento de
que un "equipo multidisciplinar, coordinado por el médico,
es el que ofrece el mejor tratamiento integral para las personas
con obesidad y sobrepeso".
Moreiro subrayó la necesidad de que este
colectivo "busque consejo profesional y no confíe
resultados rápidos a su problema en las dietas milagro"
que, según destacó, únicamente "generan
frustraciones". Por ello, la campaña nace con
el objetivo de "enseñar hábitos saludables,
donde prevalezca en el tratamiento la dieta mediterránea
más ejercicio, ya que existe la evidencia científica
de que ésta opción es mejor que la ingesta de
fármacos".
En el caso de Balears, Moreiro señaló
que presenta un porcentaje de obesidad ligeramente mayor que
la media nacional (13,5 por ciento), diferencia porcentual
más accentuada en los niños (10 por ciento son
obesos en las islas, frente al 8,5 por ciento en España).
Por ello, considera necesario que el Govern
impulse la prevención en las escuelas, con, por ejemplo,
asignaturas transversales "que permitan educar sobre
alimentación a los alumnos", o potenciando la
planificación y vigilancia de las comidas en los centros.
Así, cree que la Consellería de Salud y Consumo
debería impulsar un plan autonómico paralelo
a la estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física
y Prevención en la Obesidad) del Ministerio.
Moreiro subrayó que en Balears sólo
existe una Unidad de Obesidad, en el Hospital Son Dureta,
con equipo multidisciplinar, mientras que en Son Llatzer tres
facultativos también ofrecen asistencia sanitaria,
aunque no se dedican plenamente al tratamiento de la obesidad.
150 operaciones de obesidad mórbida
Este especialista destacó como significativamente
importante y urgente el tratamiento a pacientes con obesidad
mórbida. Así, su Unidad ha realizado más
de 150 operaciones de este tipo de pacientes en los últimos
siete años, aunque subrayó que si hubiera más
quirófanos en el Hospital, se podrían hacer
hasta 80 operaciones anuales (en 2004 se hicieron 35).
En Balears, el 27 por ciento de las personas,
con edades comprendidas entre los 35 y 75 años son
obesos (índice de masa corporal por encima de 30 kilogramos/metro
cuadrado), y el 46,6 por ciento tienen problemas de sobrepeso
(de 25 a 29,9 kilogramos/m2), según señaló
Moreiro, citando un estudio del Corsaib, que subraya que los
hombres tiene más problemas de sobrepeso (48,3 por
ciento) que las mujeres (33,4 por ciento), aunque éstas
acumulan más porcentaje de obesidad (29 por ciento,
frente al 24,8 por ciento de los varones).
Obesidad infantil
Moreiro explicó que especialmente importante
es el tratamiento de la obesidad infantil, que requiere de
una participación activa de las administraciones para
solventarlo, por el "bombardeo publicitario, el consumo
de comidas de gran densidad energética, el nulo ejercicio
físico y las horas dedicadas a la televisión
o videojuegos".
La antropóloga Begoña Alonso,
que trabaja en esta Unidad de Son Dureta, explicó a
Europa Press que "estamos detectando cambios muy significativos
en los hábitos alimentarios hasta la edad juvenil".
"Hay menos supervisión familiar de los alimentos
y bebidas que ingiere el niño, dentro y fuera del hogar.
En gran parte de los hogares, la elección de la alimentación
familiar está sustituida por la influencia que sufren
los niños de sus iguales o de la carga de los medios
de comunicación", señaló.
En este sentido, destacó que en la adolescencia,
el control familiar de la dieta es "casi nulo, por lo
que la mayoría de adolescentes y niños de los
países desarrollados no cumplen las recomendaciones
dietéticas".
Por su parte, la enfermera de la Unidad, Reyes
Alonso, subraya que, en el caso de los enfermos mórbidos
que tratan, no existe "todavía conocimiento del
problema por parte de los servicios sociales y es urgente
que se resuelva", porque se trata de personas "dependientes".
Así, advierte que sólo un porcentaje de estos
pacientes "son ayudados esporádicamente por algún
familiar", porque la mayoría cuenta con "un
déficit de autocuidado, especialmente de sus necesidades
de higiene".
La dietista de la Unidad, Elena Muñoz,
explicó que el punto más importante a tratar
con un paciente obeso es "enseñarle cuáles
son los hábitos alimentarios saludables, inculcando
el concepto de dieta mediterránea, para que los aprenda
y los mantenga el resto de su vida". "Si corregimos
esos hábitos, conseguiremos que el paciente pierda
peso de manera razonable y con cuidado", señala
la dietista, que precisa que esta dieta "no debe ser
muy estrica y rigurosa", sino "equilibrada, completa,
suficiente y adaptada al paciente". "Se debe personalizar
la dieta", concluyó.
Fuente: www.elmundo-eldia.com