Así, se combinan las visitas periódicas a la consulta de
endocrinología, revisión de la dieta y recomendaciones
de un estilo de vida que ayude a perder peso, con sesiones de grupo en
las que se abordan de forma integral aspectos tales como los psicológicos
y sociales, que en algunos casos se convierten en los auténticos
frenos del tratamiento.
Las sesiones, en las que participan niños
de ambos sexos, se llevan a cabo en grupos de edades
similares y los menores de 12 años acuden
acompañados por sus padres, según informó hoy
el Gobierno regional.
En estas terapias se educa a las familias y a los
pacientes en aspectos dietéticos, con especial énfasis
en la sustitución de alimentos con gran contenido
calórico por otros con bajo contenido y en
las actividades cotidianas que facilitan la perdida
de peso como, por ejemplo, subir y bajar escaleras
y no utilizar el ascensor.
CAPRICHOS DEL FIN DE SEMANA
Según explicó el jefe del Área
de Pediatría y Neonatología del hospital,
Bartolomé Bonet, "las sesiones en grupo facilitan
la expresión en público del problema,
se descubren pequeños ejemplos de actuaciones
erróneas y se muestran a la vez posibles alternativas
más saludables".
En este sentido, advirtió del caso de niños
que hacen una buena dieta durante la semana, que
les permitiría perder un kilo de peso al mes,
y, sin embargo, cuando llega el fin de semana rompen
la disciplina e ingieren más de 2.500 calorías
extras en pequeños caprichos, perdiendo el
trabajo realizado durante toda la semana. |