La obesidad es la segunda causa de muerte evitable en España
La enfermedad representa ya el 7% del gasto sanitario total
La obesidad es ya la segunda causa de muerte evitable en España y supone
un 7% del gasto sanitario total de nuestro país. La llamada epidemia
del siglo XXI sigue su crecimiento imparable y en la actualidad alrededor del
15% de la población es obesa y más del 30% tiene sobrepeso.
Pero hay grados de obesidad. Para establecerlos se utiliza el índice de
masa corporal que es el resultado de dividir el peso en kilogramos por el cuadrado
de la altura en metros. Si el resultado se sitúa por debajo de 25 el índice
es normal. Se estima que hay sobrepeso con un resultado entre 25 y 27, obesidad
leve entre 27 y 30 puntos, moderada entre 30 y 35, severa entre 35 y 40 y mórbida
cuando el resultado supera los 40 puntos. En España un 15% de los hombres
y un 18% de las mujeres son obesos. Un 4% de éstos son mórbidos.
Estas personas suelen llegar a manos del cirujano después de tratar de
adelgazar por otras vías. Dietas milagrosas, endocrinos, regímenes
estrictos o ejercicio son algunos de los recursos en los que fracasan los obesos
mórbidos. Entonces surge la duda: ¿debo operarme o no?. En su contra,
los riesgos de una operación altamente peligrosa, a su favor, el cambio
de vida.
Pero para entrar en quirófano hace falta superar una serie de protocolos
establecidos. La edad ha de estar comprendida entre los 18 y los 65 años,
el paciente no debe tener predisposición a ningún mal psiquiátrico
y ha debido padecer durante al menos cinco años un índice superior
a 40. Una vez llegados a este punto es fundamental que el paciente tenga claro
que está enfermo y que la operación es una terapia para su enfermedad.
En España hay una seria carencia de concienciación respecto a la
importancia del sobrepeso. De hecho, la mayoría de los pacientes piensan
que están sanos y que «se están operando por un motivo estético
lo que no tiene nada que ver con lo que estamos de verdad tratando, una enfermedad
con una serie de problemas muy importantes», asegura Fernando Tamales,
profesor de la Universidad Complutense.
En quirófano
Por eso llega un momento en que los médicos han de aconsejar al paciente
una intervención. Entre las más utilizadas destaca la instalación
de una anilla ajustable en la entrada del estómago para evitar una ingesta
excesiva de alimentos. El by-pass gástrico, que lleva realizándose
más de 34 años, se considera la operación estándar
con la que deben comparase todas las demás, ya que durante los últimos
años se han mejorado muchos detalles que la hacen más segura y
efectiva. Además está la derivación bilio-pancreática
que reduce la absorción de grasas y almidones. Según Nicola Scopinaro,
profesor de la universidad de Génova, la derivación bilio pancreática «reduce
en un 90% la diabetes, la hipertensión, la hiperglucemia y demás
síntomas comorbidales».
Estas intervenciones se pueden realizar por laparoscopia, es decir, sin abrir
el abdomen y mediante pequeños tubos. «El postoperatorio es mucho
menos doloroso y la infección de la herida operatoria es muy poco frecuente»,
dice Scopinaro. «Es cierto que es una operación de mucho riesgo
pero la incidencia de episodios peligrosos es cada vez menor», apunta.
Fuente:
eldiariodeleon.es (2 de Octubre
de 2005)