El ejercicio físico y la buena alimentación, requisitos necesarios para cualquiera que pretenda llevar una vida saludable y prolongada, al parecer no son aspectos prioritarios para los españoles.
Sedentarios y alejados de la dieta mediterránea, los españoles se muestran cada vez menos satisfechos con su cuerpo, tienen más posibilidades de padecer un desorden alimentario o de sufrir alguna dolencia crónica, como la hipertensión o la obesidad.
Así lo indica una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), acerca de los hábitos alimentarios de 3.986 españoles.
Según el sondeo, el 54 por ciento de los consultados carece de un estilo de vida saludable: ni se alimenta bien, ni llega a realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio.
El estudio, que se llevó a cabo en adultos de 18 a 74 años y en adolescentes de 13 a 17 años, resaltó que el 69 por ciento de los entrevistados tiene un desajuste alimentario y un 53 por ciento padece hipertensión y problemas de sobrepeso.
'El 70 por ciento de los adultos y el 55 por ciento de los adolescentes no dedican semanalmente ni tres horas y media a la práctica de algún ejercicio. Y, lo que es peor, un 25 por ciento de los adultos no hace ningún tipo de actividad física', enfatizó la OCU.
Según subraya la encuesta de la OCU, en el menú español escasean sobre todo las verduras y las frutas, ya que sólo un 0,4 por ciento de los encuestados dijo ser vegetariano, mientras que en los segundos platos se abusa de las fuentes de proteínas: carne, pescado y huevo.
La OCU destacó que un 38 por ciento de los españoles no llega a tomar ni siquiera un plato al día de verduras; un 30 por ciento de los adultos y un 47 por ciento de los adolescentes no comen frutas a diario.
También expuso que en el último año, el 48 por ciento de los adultos y el 41 por ciento de los adolescentes han modificados sus hábitos alimentarios.
'Lo preocupante -advierte la OCU- es que se recurre a productos como los diuréticos o los laxantes para adelgazar, sin consultar previamente con un médico'.
Un 17 por ciento reconoció haber tomado laxantes y un 12 por ciento diuréticos, de ellos, el 61 por ciento lo hizo con el propósito de adelgazar y sin supervisión médica, algo nada recomendable.
En España se va quedando en el olvido la dieta mediterránea, que es pobre en carnes rojas y grasas de origen animal y rica en frutas, verduras, cereales, legumbres, pescado y aceite de oliva.
'El riesgo de ser un adulto obeso es mucho más elevado cuando el exceso ya existe en la infancia o en la adolescencia, por eso -aconseja la OCU- hay que empezar a sentar las bases para una alimentación variada y equilibrada y llevar una vida activa desde la etapa infantil'.
A juicio de Carmen Gómez Candela, responsable del Area de Nutrición del Hospital La Paz, la encuesta confirma otros análisis realizados en los que también se ha advertido el abandono de la dieta mediterránea y el aumento de la obesidad en los españoles.
Para la experta, deben establecerse políticas públicas para enfrentar estos problemas de salud porque 'si no se hace nada las consecuencias sociales, sanitarias y aun económicas serán muy graves'.
Paradójicamente, a pesar de que en España tiene un clima propicio para efectuar actividades físicas, es en países 'más fríos' como Holanda y Bélgica donde la gente efectúa más caminatas o hace mayor uso de bicicletas, explicó.
Las autoridades, los especialistas y la propia población son conscientes de esta 'grave situación', pero los avances son 'nulos', advirtió.
Por ello recomendó llevar a cabo actividades para la prevención de la obesidad desde la infancia, así como potenciar la educación para hacer ejercicio y cuidar la alimentación.