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Grasas
Las
grasas son sanas. De hecho, son absolutamente esenciales
para disfrutar de una salud óptima. Ciertas
grasas reducen el riesgo de cáncer, problemas
de corazón, alergias, artritis, eczema, depresión,
fatiga, infecciones, síndrome premenstrual...
La lista de síntomas y enfermedades asociadas
a su deficiencia crece cada año. Si tienes
fobia a las grasas, te estás privando de nutrientes
esenciales para tu salud. Sin embargo, es importante
saber qué grasas son las que favorecen la salud
y cuáles las que predisponen al organismo a
enfermar.
Las
grasas más abundantes en el cuerpo y en la
dieta son los triglicéridos.
A temperatura ambiental, éstos pueden ser sólidos
(grasas) o líquidos (aceites), y proporcionan
más del doble de energía por gramo que
los carbohidratos y proteínas. Nuestra capacidad
para guardar triglicéridos en las células
grasas es ilimitado, y un exceso de carbohidratos,
proteínas o grasas en la dieta pasa a ser convertido
en triglicéridos y guardado en el tejido adiposo
o graso.
Este
tipo de grasas se divide en: ácidos grasos
saturados, monoinsaturados y poliinsaturados.
Una
vez los triglicéridos son digeridos y absorbidos,
unas moléculas llamadas "lipoproteínas"
los transportan por el cuerpo. Las lipoproteínas
de muy baja densidad (VLDL) y las de baja densidad
(LDL), los transportan del hígado a las células;
mientras que las lipoproteínas de alta densidad
(HDL) lo hacen al revés, o sea, de las células
al hígado para ser eliminadas. Por lo tanto,
los niveles altos de LDL y VLDL están asociados
con un riesgo de sufrir problemas cardiovasculares,
en comparación con los niveles altos de HDL
que, por el contrario, están asociados a un
bajo riesgo de infartos, trombosis y arterosclerosis,
entre otros.
¿Cómo
Obtener un nivel óptimo de grasas sanas?
Toma
diariamente un par de cucharadas de aceite de la familia
Omega 6, 3, o, alternativamente, dos cucharadas de
semillas (sésamo, girasol, calabaza, lino)
trituradas o molidas.
Come
pescado(salmón, trucha, sardinas, arenque,
caballa, etc) tres veces por semana. Las personas
vegetarianas pueden aumentar el consumo de aceite
y semillas de lino, pero a la vez deben asegurarse
de seguir las indicaciones del siguiente paso adaptándolas
a su régimen vegetariano.
Come
una dieta variada y rica en vegetales, frutas, legumbres,
granos, y productos de soja, principalmente, (además
de los ya mencionados frutos secos, semillas y pescado),
que te aporte los nutrientes cofactores necesarios
para la producción de prostaglandinas.
En los casos en que hayan síntomas relacionados
con deficiencias de Omega 6 y 3, es aconsejable tomar
también suplementos nutricionales extra: perlas
de aceite de onagra o borraja, junto con perlas de
aceite de pescado o lino, además de las vitaminas
B6, B3, C, A, biotina y los minerales zinc, calcio
y magnesio.
Asegúrate
de que los aceites poliinsaturados que compres estén
prensados mecánicamente a temperatura baja,
sean biológicos, y estén guardados en
botellas opacas de cristalu otro tipo de envasado
que los proteja de la luz. Cómpralos en tiendas
donde el vendedor /a sepa cómo manipularlos
(por ejemplo, es imprescindible que nunca se coloquen
en los escaparates de la tienda donde les dé
el sol o bajo luces potentes). Usa este tipo de aceites
SIEMPRE en crudo, en ensaladas, sopas y alimentos
cocinados una vez servidos en el plato. Guárdalos
en la nevera.
Los
frutos secos y semillas deben cumplir unos requisitos
parecidos a los aceites: siempre que puedas cómpralos
con cáscara (así estarán más
protegidos de la luz, temperatura y oxígeno).
Si los compras pelados, asegúrate de que son
frescos (nunca comas estos alimentos si saben a rancio)
y consúmelos sin tostar. Guárdalos en
la nevera.
Evita
el consumo de grasas saturadas presente en la carne
roja, productos lácteos, bollería, embutido
etc.; grasas hidrogenadas como la margarina; y comidas
fritas.
Cuando
cocines usa siempre aceite virgen de oliva. Cocina
siempre a bajas temperaturas y si usas la sartén,
pon primero los alimentos y luego el aceite. Esta
técnica previene la oxidación del aceite.
Por otro lado, los cocineros de cocina tradicional
china ponen agua en el "wok" ( una sartén
de forma ovalada) antes de cocinar, ya que el agua
mantiene una temperatura baja, de 100° C, no tan
dañina para los aceites y alimentos.
Evita
los azúcares, pasta, arroz blanco y otras féculas
refinadas.
Existe
una gran confusión respecto a las grasas. Hay
personas que toman margarina convencidas de que es
sana; otras, evitan los frutos secos porque piensan
que engordan; muchas otras, eliminan el consumo de
todo tipo de grasa y aceites, y en cambio, siguen
comiendo carbohidratos refinados, sin saber que éstos
pueden ser la causa de unos triglicéridos altos...
Recuerda que el buen uso de las grasas puede proporcionarte
salud. Es sólo cuestión de saber utilizarlas.
Ácidos
grasos omega-3 y omega-6
El equilibrio de ácidos grasos omega-3 y omega-6
todavía está lejos en la dieta. Los
esquemas nutricionales de las sociedades desarrolladas
evolucionan en todas sus fases y de modo continuo.
Desde los mismos productos naturales a los procesados,
los componentes básicos se modifican y lo que
se consideraban nutrientes tradicionales hoy no existen
en los niveles suficientes. Uno de los equilibrios
necesarios es el de los ácidos grasos omega-3
y omega-6, todavía descompensados.
La
ingesta de ácidos grasos omega-6 y omega-3
ha de estar equilibrada. Especialmente se han de potenciar
los segundos, dadas sus propiedades antiinflamatorias,
cerebroprotectoras y benefactoras del metabolismo
de los lípidos y la salud cardiovascular, ha
explicado Ramón Segura, catedrático
de Fisiología de la Universidad de Barcelona.
Segura
ha descrito como el cambio en la ingesta de ácidos
grasos se inició a finales de la década
de 1960 e inicio de los años setenta como "consecuencia
indiscriminada de las recomendaciones hechas para
sustituir la grasa saturada por productos ricos en
ácidos grasos poli-insaturados a fin de reducir
los niveles de colesterolen plasma. Estos aceites
son portadores de niveles altos de omega-6 pero no
de ácidos grasos omega-3.
Años
atrás, la carne, el pescado, los animales y
plantas silvestres aportaban una cantidad aceptable
de ácidos grasos omega-3, "pero dado que
ahora son alimentados con maíz y girasol se
ha de vigilar su aportación a la dieta",
ha añadido Segura. En esta línea, los
vegetales poco refinados son válidos para prevenir
el incremento de colesterol y de las lipoproteínas
de carácter aterogénico del plasma.
"Sus fitoesteroles dificultan la absorción
de colesterol y actúan sobre radicales libres,
con minerales y oligoelementos".
Proteína
de soja
Lawrence May, profesor en la Facultad de Medicina
de la Universidad de California en Los Ángeles
(UCLA), ha revisado los efectos de la proteína
de soja como elemento potencialmente positivo para
la nutrición en general. Para May es un nutriente
"aliado del corazón", que carece
de la grasa y las consecuencias adversas asociadas
a la proteína animal. "Su influencia para
reducir el riesgo de enfermedades coronarias, sus
efectos sobre el metabolismo renal, la osteoporosis
y la regulación hormonal la convierten en muy
beneficiosa. "Existe una relación positiva
entre la nutrición con soja y la incidencia
de determinados cánceres hormono-dependientes,
como el de mama o el de próstata", ha
añadido.
Ali-Reza
Waladkhani , del Departamento de Psico-oncología
de la Universidad de Trier, ha analizado los efectos
preventivos y terapéuticos de los compuestos
fitoquímicos dietéticos en el desarrollo
del cáncer. Unos niveles elevados de estrógenos
en la sangre y en la orina son indicadores de un alto
riesgo de cáncer de mama. "En un gran
estudio de casos y controles probables se dio una
relación significativa entre los niveles de
estrógenos séricos y el riesgo de cáncer
de mama en mujeres de Nueva York". Se han comprobado
unos niveles de estrógenos y andrógenos
en sangre un 44 por ciento menores en mujeres orientales
que emigraron a los Estados Unidos desde áreas
de riesgo bajo de cáncer de mama, cuando las
compararon con las americanas caucásicas, quienes
tenían un riesgo mayor.
Las
mujeres recientemente diagnosticadas de cáncer
de mama mostraban unos niveles sustancialmente menores
de isoflavonoides y fenoles en la orina que las mujeres
de control, y unas excreciones elevadas de estos compuestos
se asocian con un riesgo sustancialmente reducido
de padecer cáncer de mama. En concreto, altas
excreciones de fenoles e isoflavonoides totales estaban
asociadas a un riesgo reducido y estadísticamente
significativo del 85 por ciento de padecer cáncer
de mama. Entre las mujeres menopáusicas de
Singapur, el riesgo de cáncer de mama estaba
inversamente relacionado con la ingesta de proteínas
de soja. "Esta fabácea contiene cantidades
significativas de isoflavonas, daidezeína y
genisteína, que actúan como antiestrógenos
compitiendo con estrógenos endógenos
para el bloqueo del receptor, lo que puede reducir
la estimulación inducida por estrógenos
de la proliferación de células mamarias
y la formación de tumores de mama".
Fibra
seleccionada
Para Mario Rosenberg, jefe de la División de
Gastroenterología del Hospital Cedars Sinai
y miembro del Consejo Científico y Médico
Consultor de Herbalife, la influencia de la fibra
sobre los lípidos, las enfermedades cardiovasculares
y otras enfermedades nutricionales, como la diabetes,
está cada vez más en el objetivo del
a investigación.
A
raíz de su experiencia en el examen de nuevos
tipos de fibras y sus beneficios, Rosenberg ha dejado
claro que, "en casos de estreñimiento,
el añadir fibra a la dieta ha de valorarse
con detalle, pues algunos de estos casos obedecen
a problemas metabólicos estructurales".
Asimismo,
"ensayos experimentales han mostrado que ciertos
tipos de fibra, como la pectina de la uva, podrían
inhibir el desarrollo de la arteriosclerosis, incluso
si no reducen los niveles de colesterol en los animales".
Una
opción aconsejable es "elegir alimentos
cereales integrales más a menudo y menos alimentos
cereales refinados. En este sentido, la población
norteamericana come alimentos integrales sólo
una vez cada dos días".
Las
grasas saturadas
Los ácidos grasos saturados se encuentran en
todas las grasas y aceites y aunque se encuentran
principalmente en la grasa animal existen también
productos vegetales saturados como la crema de cacao
y el aceite de palma, cacahuete y coco. Los ácidos
grasos saturados a destacar son: ácido esteárico,
que se encuentra en las carnes rojas, mantequilla,
y crema de cocoa; ácido palmítico, en
el coco y la palma; ácido butírico,
en la mantequilla; y ácido araquídico,
en los cacahuetes.
Nuestro
cuerpo usa este tipo de grasa, básicamente,
para producir energía. La longitud de los ácidos
grasos saturados puede variar, y contra más
larga sea la molécula, mayor tendencia a agregarse
y pegarse, y más probabilidad de que se deposite
en las células, órganos y arterias,
causando problemas de salud.
La
carne roja, productos lácteos y otros alimentos
de origen animal se componen, en su mayoría,
de moléculas largas de ácidos grasos
saturados, por lo que cuando se consumen en exceso
pueden dar origen a problemas cardiovasculares, entre
muchos otros.
Sin embargo, una ventaja de estas grasas es que tienen
pocos problemas de ranciedad, y mantienen su integridad
mucho mejor que los aceites de cocina.
Por
otro lado, los azúcares (glucosa o dextrosa,
fructosa, galactosa, azúcar de mesa, maltosa,
lactosa, dextrina, siropes y miel) y las féculas,
sobre todo refinadas, (harinas, arroz, pasta, cereales
de desayuno, etc) pueden convertirse en grasas saturadas.
Estos azúcares y féculas, una vez digeridos,
se convierten en glucosa entrando rápidamente
a la sangre. Cuando esto ocurre, el cuerpo convierte
el exceso de glucosa en ácidos grasos, los
cuáles se unen a moléculas de glicerol
para formar triglicéridos. Una vez convertidos
en grasa se depositan en las células y órganos
o son transportados por la sangre a los tejidos grasos
para ser guardados. Muchas personas con un nivel alto
de triglicéridos en la sangre, sólo
se preocupan de reducir las grasas de la dieta, olvidando
que los azúcares y féculas influyen
negativamente en la salud de nuestro sistema cardiovascular
y endocrino.
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